(Olot, 1970), a través de
su obra pictórica se puede apreciar una aproximación al estilo
de la escuela Olotina, influencia adquirida a lo largo de su aprendizaje en
la escuela de Bellas Artes i Oficios de Olot, con la inestimable ayuda y buen
hacer de algunos de sus profesores entre los que destacan el Sr. LL. Solé
y Carles Aulí de la que fue la apreciada escuela municipal. En gran
parte de sus cuadros, destacan por encima de todo las sensaciones que le producen
a nuestro artista los parajes de la Fageda d’en Jordá, en la
que le pintor lo resume comentando: “Pinto y pinto sin parar en la Fageda
d’en Jordá, trementina, pigmentos y tela para mi pincel poder
estimular. El pequeño enclave medieval de Santa Pau conforma una fuente
inagotable de inspiración para el pintor, que nos introduce con una
amalgama de colores, con sus respectivas sombras, en estrechas callejuelas
con viejos muros de piedra donde los años y la belleza del lugar nos
evocan a una fusión entre paisajes e historia. Los diversos parajes
de la Garrotxa. Rincones con el Puigsacalm como elemento de referencia en
las que el artista mira de encontrar los diferentes puntos que conforman y
marcan toda la Vall d’en Bas, sin dejar ningún pueblo o masía
en el olvido. Y siempre con la majestuosidad de la “Reina de la Vall”,
y Santa Magdalena presidiendo el escenario. El parque de Pedratosca, de origen
volcánico, donde la simétrica colocación de cada piedra
se puede apreciar el trabajo diario del hombre antiguo por querer moldear
el paisaje a sus necesidades, formando un particular y caprichoso juego a
partes iguales entre los campos de siembra, de pastura y la cara más
salvaje e indomable de la naturaleza cerca de los Pirineos, donde la accesibilidad
y el buen hacer de sus gentes lo ha mantenido inalterable a pesar del paso
del tiempo. Un sitio donde el artista no puede más que dejarse llevar
a admirarlo, dibujarlo y como no... a pintarlo. Olot, con un núcleo
urbano que ha pesar de los años, ha resistido el envite de las nuevas
costumbres manteniéndose leal a sus orígenes y tradiciones.
En él se mezclan edificios nuevos con estructuras viejas, con solares,
con paredes desnudadas de antiguas casas derruidas, paredes silenciosas que
nos hablan de sueños secretos, de ilusiones que sucedieron en lo que
un día fueron habitaciones, salones, cocinas... de vecino s ya desaparecidos.
Paredes con desgastados papeles, con pinturas descoloridas, dibujando en la
memoria del artista historias y recuerdos olvidados y que nos intenta explicar
a través de su pintura. Todas sus obras juntas ofrecen un equilibrio
entre dibujo, colores y trazos, donde la belleza se convierte en objetivo
fundamental, trabajos estéticamente estructurados, con una aplicación
del color y del pigmento en su justa medida, donde el detalle deja entrever
mil detalles de un mismo lienzo. O como diría el gran poeta catalán,
visiones claras y profundidades donde talmente se podría caminar a
poco a poco. Actualmente Rafel asiste como alumno a la escuela municipal de
Bellas Artes de Sant Joan les Fonts. Donde con la inestimable ayuda de profesores
y compañeros de estudios perfecciona las técnicas de dibujo,
perspectivas y punto de visualización, convirtiendo si cabe aún
más, sus obras en bocanadas de aire fresco y naturalidad en paisajes,
calles, plazas de su comarca natal, la Garrotxa y por descontado su ciudad
Olot. Su obra se ha expuesto en diversas salas, en poblaciones como Sant Joan
les Fonts, Les Planes d’Hostoles, Santa Pau, Olot y Salt. En esta última
ciudad durante el pasado mes de abril del 2007, en una muestra conjunta de
profesores y alumnos de la escuela de Sant Joan les Fonts, en la sala de exposiciones
de la Casa de Cultura “Les Bernades” del Consejo Comarcal del
Gironés, donde como anécdota se censuró un cuadro a nuestro
artista, con el título de (*) “En Rafel amb pel”, un autorretrato
del pintor, retirada de la mencionada exposición por un período
de 12 días. Si bien a fecha de hoy ni la dirección de la escuela
ni de la Sala, hayan dado ninguna explicación satisfactoria del porqué
a este acto de censura, demostrando una vez más el carácter
trasgresor del pintor.