Comentario
Jesús Escudero nació en Cimadevilla, el barrio marinero de Gijón
que es el embrión de una urbe cuyo corazón vive latiendo, a
la sombra de los sinsabores y las venturas de la mar, desde hace dos milenios.
Allí nació Jesús, y allí creció, acunado
por el olor del salitre y por el cotidiano trajín de los hombres que
hacían de su designio el imperativo que la mar les deparara, es decir,
el conformado por la bonanza de las jornadas plácidas o el trazado
por las inclemencias de los días hostiles. De cualquier modo, el inquieto
Jesús -soñador de otros aires y otras tierras lejanas- hubo
de reprimir su vocación artística para emprender el oficio de
marino, al que estaba predestinado por su lugar de nacimiento. No transcurrieron
en balde los años que Jesús Escudero vivió en el mar
o en las orillas firmes de tantos países como visitó. Su pupila
inquieta y su sensibilidad innata le fueron propiciando los escenarios y la
sedimentación precisos para ir enriqueciendo su bagaje artístico,
de tal manera que hoy, cuando su quehacer rutinario ha decrecido y la perspectiva
que le ofrece la madurez constituye un favorable elemento para la creación,
Jesús ha tomado los pinceles y ha demostrado -está demostrando-
que sabe pintar. Como tantos otros artistas plásticos, Escudero es
un autodidacta. Nada de títulos académicos, nada de diplomas
rimbombantes ni de magisterios sofisticados: Escudero siente, observa y traslada
al lienzo lo que antes llevó al corazón. En eso consiste nada
más -y nada menos- el misterio de su pintura, en particular las imágenes
que se apoyan en temas asturianos, donde el lirismo de las brumas y la riquísima
gama de los tonos verdes del paisaje asumen un protagonismo lleno de matices.
La aparente sencillez de los motivos asturianos elegidos por Escudero a la
hora de convertirlos en obras de arte no es otra cosa que el testimonio de
naturalidad con que nos asomamos a contemplar un paisaje de montaña,
una aldea o un riachuelo, es decir, las entrañables representaciones
de todo aquello que, por hallarse tan cerca de nuestra vida cotidiana, no
sabemos ver ni apreciar.
José Antonio Mases
(Escritor)
Exposiciones
Individuales. Sala Destaka (Gijón), Ayuntamiento de Sobrescobio.
(Asturias). Fundación Alvargonzalez (Gijón). Centro Asturiano
de Bruselas. Sala Camino Real (Gijón) Colectivas. Banco Bilbao-Vizcaya
(Oviedo). Casa de Asturias de Bruselas, Centro de Interpretación
de Redes, así como en distintas ciudades de Asturias: Pola de Laviana,
Llanes, Sama de Langreo, Sotrondio, Luarca, Pola de Lena, Campo de Caso,
etc., etc. Autor de del Cartel de Semana Santa de Gijón años
2004 y 2007. Finalista en el Certamen Nacional de Pintura Ciudad de Melilla,
años 2005 y 2006. Diploma en el IV Certamen Nacional de Pintura Ciudad
de Melilla, años 2005. Diplomas: Mancomunidad del Valle del Nalón,
Ayuntamientos de, San Martín del Rey Aurelio, Pola de Laviana, Llanes,
Caso, Sobrescobio. Diploma- Distinción de Honor del Ayuntamiento
de Langreo. En reconocimiento a su constante dedicación y colaboración
a favor de la promoción, fomento y difusión de la pintura
en Bélgica, la Unión Europea y en el Principado de Asturias.
Diplóme. Ce diplóme d’honneur est attribute par le Collage
des Bourgmestre et echevins d’Anderlecht.