Nace en Antequera (Málaga)
el 19 de abril de 1957. Estudia hasta COU y desde los 18 años trabaja
de administrativa en el Ayuntamiento de Antequera. Con 22 años se casa
y tiene su primer hijo. Su amor por la pintura le acompaña desde niña,
tratando siempre de aprender y avanzar de forma totalmente autodidacta. En
el verano de 1991 tiene la oportunidad de participar en un curso de pintura
organizado por el Ayuntamiento, donde entra en contacto con un grupo de pintores
que deciden formar una asociación, que denominan Contraste, con la
que participa en múltiples exposiciones colectivas. En diciembre de
1991 realiza su primera exposición en solitario en la Casa de la Cultura
de Antequera. En 1999 entra a formar parte del colectivo de la Asociación
Española de Pintores y Escultores. Desde jovencita sufre de fibromialgia
y síndrome de fatiga crónica, por lo que, desde los años
1995 hasta prácticamente finales de 2004 su dedicación a la
pintura se ve bastante disminuida a consecuencia de su padecimiento pero nunca
abandona por completo su afán de aprender y, aunque poco, sigue pintando
y realiza algunos cursos a distancia, consiguiendo el título de monitora
de manualidades. A finales de este año, 2004, llega a la convicción
de que lo que de verdad le da fuerza para mantener a raya su enfermedad es
estar en contacto con el arte y acepta el cargo de Delegada de la AERE en
Antequera. Desde entonces no ha parado de pintar y participar otra vez en
exposiciones y eventos. En enero de 2006 es nombrada Coordinadora General
de la Provincia de Málaga.
Josefina utiliza su pintura para curar su alma y su espíritu, sacando
sus emociones y sentimientos para compartirlos con los demás. Cuando
pinta, se evade del mundo y pierde la noción del tiempo. Pinta para
expresarse, para curarse, y sobre todo, porque disfruta haciéndolo.
A través de su pintura ella cree que está liberando su verdadera
identidad que estaba encerrada dentro de sí y a la que ella ha llamado
Diana. Nombre con el que ha firmado sus últimas obras.